Semana Santa

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No school today?, by Adam Howarth

 

Quedan apenas unas horas para que liberen a pequeños de todo el país para que empiecen a disfrutar de sus vacaciones de Semana Santa, y apenas quedan unas horas para que padres de todo el país nos estemos preguntando qué hacer con ellos durante los días que estarán en casa.

No sé cómo sería cuando vosotros eráis pequeños, pero para mí la Semana Santa era eso, una semana, pero ahora, entre el viernes de antes y el lunes y martes de Pascua (¿QUÉEEE?) nos encontramos con la realidad: ahora nuestros hijos tienen 12 días de vacaciones en los que sobrarán horas para hacer el ganso y a los padres nos faltarán horas de descanso.

Pues mientras pensaba en todo esto y me preguntaba cómo me iba a apañar con tres niños (+ dos perros) en casa, y me echaba a temblar ante la circunstancia llegué a la conclusión que no estaba sola en esta situación y pensé que mis lectores querrían tener algunas ideas en el cajón desastre de sastre.

Después de mucho pensar, he visto que lo que más nos conviene es mantener cierta rutina. Así que he estructurado el día en una serie de actividades muy fijas para luego jugar con ellas; os cuento:

Por las mañanas, teniendo en cuenta que todos tenemos más energías (yo, después del café, claro está) nos dedicaremos a actividades físicas, iremos a parques, quedaremos con nuestros amiguitos del cole y plantaremos en nuestro jardín, entre otras cosas. Después de comer se dormirán la siesta para darme un bien merecido descanso, o más bien para poder trabajar en los mil proyectos que tengo pendientes en mi otro trabajo, es decir, el que me paga con euros y no abrazos. Y por las tardes nos dedicaremos a actividades más artísticas y al juego libre, por supuesto y que no falte nunca.

He pensado presentarles con la actividad del día usando un mismo hilo conductor, en este caso un huevo de pascua de cartón que me agencié en una tienda Tiger. Ahí les pondré pistas, en forma de dibujo, de lo que haremos ese día. Espero que les haga gracia el buscar el huevo todos los días y ver qué sorpresa les he preparado.

Mi lista de actividades “moviditas” incluyen paseos por el campo, plantar en el jardín, recolectar flores que luego prensaremos, quedadas con amiguitos y las obligadas visitas al arenero y al parque.

Por las tardes probaremos la técnica del collage con papel de seda sobre cartulina, pintaremos en el jardín con témperas y nuestro atril, secaremos las flores que hayamos recolectado por la mañana, haremos bizcochos o comeremos palomitas mientras vemos una peli…

¡Y es que doce días dan para mucho y hay que buscar la forma de sobrevivir disfrutar de cada momento!

Si queréis ver cómo progresamos con todas estas locuras os recomiendo que sigáis la cuenta de Instagram o la de Facebook, donde iré colgando fotitos de nuestro día a día.

¿Y vosotros? ¿Tenéis pensado algo especial? ¡Contádmelo en los comentarios!

(don't) put all your eggs in one basket. (Explore'd!), by Charles Rodstrom
 (don’t) put all your eggs in one basket. (Explore’d!), by Charles Rodstrom

 

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Una calabaza de Halloween diferente…

Muchos de vosotros os estaréis tirando de los pelos por la invasión de Halloween que parece estar tomando más protagonismo a cada año que pasa. Os guste la fiesta o no, es todo un ejemplo de apropiación cultural, pero bueno, como casi todo… como bien dijo una amiga mía: “La Navidad tampoco se inventó en Cuenca”.

Pocos sabréis este detalle, pero yo soy de EEUU, y he crecido rodeada de estas tradiciones. Como estadounidense, una de las cosas que más me ha sorprendido de la adaptación española de la fiesta es el énfasis en las partes más tétricas de la fiesta con los niños más pequeños. Mientras mis amigos en Estados Unidos visten a sus chiquitos de Osos Amorosos, animales o princesas; en España, me veo rodeada de fantasmas, brujas, monstruos y zombies. Y si a esto le unimos que, con la entrada de los Mellis en el cole no hay manera de evitar esta fiesta y encima nos han pedido que hagamos una manualidad de Halloween para exponer en el colegio…. pues al final me he tenido que arremangar y ponerme manos a la obra para hacer algo chulo. Y… como no tengo ni pizca de vergüenza, me he copiado de una amiga que hizo una calabaza hace poco con su pequeño… ¡Os cuento cómo hacerla!

¿Qué necesitas?

1 Calabaza de Halloween

Trozos de ceras de colores (los típicos cachitos que tenemos todos por ahí)

1 pistola de silicona y barras

1 secador de pelo

Los materiales
Los materiales

Esta manualidad exige un poquito más de preparación por nuestra parte, y os recomiendo que no uséis la pistola de silicona delante de vuestros hijos porque estos chismes cogen una temperatura que no es ni normal…

Paso 1: Pegar los trozos de cera a reciclar sobre la calabaza usando la pistola de silicona.

Preparación....
Preparación….

Paso 2: Proteger la mesa de trabajo o hacerlo en la calle (¡¡¡¡salpica!!!!!)

Paso 3: Encender el secador a máxima temperatura y mínima potencia.

Concentración máxima con el secador. ¡¡Me la como!!!
Concentración máxima con el secador. ¡¡Me la como!!!

Paso 4: ¡Divertirse!

Las ceras derretidas molan mil... ¡Un poquito de juego libre al terminar!
Las ceras derretidas molan mil… ¡Un poquito de juego libre al terminar!

¡Mirad cómo quedó! Por cierto, ¿qué os parece mi tripón de 39 semanas? No puedo más, ¡¡a ver si sale ya el bicho!!

¡¡¡Sal ya!!!
¡¡¡Sal ya!!!

¡Contadme si hacéis la calabaza y no dudéis en hacerme las preguntas que queráis!

Las acuarelas y los niños

Creo que lo he mencionado alguna vez, pero allá va… ¡A los niños les encanta pintar! ¡Y más si son acuarelas!

Desde que soy mamá he observado que algunas veces tenemos miedo de dejar que los niños exploren los colores puros. Sin embargo, en la filosofía Waldorf, de la que os he comentado que leo mucho, Steiner argumentaba que los niños no deberían dibujar con pintura sino que más bien deberían pintar con color. Es decir, que deberían jugar con el color, formando formas de color en lugar de ilustrar o colorear dibujos. Así, deberían hacer pinturas puras y abstractas, lo cual resulta complicado para el ojo adulto que a veces busca ver representado en el lienzo cosas del mundo físico reflejadas con precisión. Sin embargo, parece evidente que los niños prefieren expresar su creatividad superponiendo colores (usando la técnica de mojado sobre mojado), pitando sobre pintura y disfrutan de desarrollar esta expresión artística sin los límites impuestos por las líneas de un dibujo… porque, seamos sinceros, ¿Cuántos niños realmente colorean dentro de las líneas? ¿No es acaso una conducta aprendida y muchas veces obligada por sus mayores?

Así que hoy os dejo estas fotos, y una reflexión. ¿Dejamos que nuestros niños exploren el arte y los colores o les confinamos a una duras líneas sobre un papel representando a Bob Esponja o a Mickey Mouse?

Pintando con acuarelas
Pintando con acuarelas
El mismo papel un rato más tarde... ¡siguió evolucionando su pintura hasta esto!
El mismo papel un rato más tarde… ¡siguió evolucionando su pintura hasta esto!
¡Colaborando para hacer un cuadro súper chulo para una amiga!
¡Colaborando para hacer un cuadro súper chulo para una amiga!

Por cierto, si queréis una recomendación de acuarelas, os comento que como las Stockmar pocas. Son mis prefes, no gano nada con hablaros de una marca sobre otra, pero son muy opacas, duran una eternidad y no contienen tóxicos por lo que son muy seguras para los pequeños, no son baratas pero creo que merecen la pena.

Hojas impresionantes

El otro día fuimos de paseo con los peques y recogimos un montón de hojas y ramitas para jugar esa tarde.

¿Qué necesitas?

Arcilla blanca (disponible en papelerías)
Un rodillo
Hojas y ramas

¡Se lo pasaron bomba haciendo impresiones con sus hojas!

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Después solo tuvimos que dejarlas secar y quedaron genial:

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Luego se pueden pintar con temperas o pintura de dedos.

Huevos de colores

Estoy intentando trabajar los colores con los peques, así que hemos estado usando los corazones de colores que os conté en este post y unos huevos de madera.

¿Qué necesitas?

Unos huevos de madera

Pintura en colores primarios y secundarios (a mí me encantan las acuarelas de Stockmar, pero valdrían pinturas acrílicas)

Barniz incoloro apto para juguetes (disponibles en almacenes de bricolaje)

Una huevera

Una cestita

Lo primero que tienes que hacer es pintar los huevos con las pinturas y que los selles con el barniz, estos barnices al agua suelen tardar una semana más o menos en curar, así que tendréis que hacerlos de antemano.

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Mis peques se lo han pasado genial pasando los huevos de la cesta a la huevera y vuelta a la cesta y vuelta a la huevera… Les iba diciendo y preguntando los nombres de los colores y poco a poco iban aprendiendo los colores y repitiendo los nombres.

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Para complicar un poco la actividad, pinté la base de la huevera en los colores correspondientes y ellos se pusieron a clasificar los huevos por colores.

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Los Mellis han disfrutado mucho de esta actividad, y ahora también juegan con los huevos en su cocinta, por lo que tiene varios usos. Te recomiendo reservar este tipo de actividades para esos días de lluvia en los que tenemos menos opciones…

¿Te animas a hacerle unos a tu peque?

¡Espejito, espejito mágico!

A los niños les encantan los espejos y nos ofrecen muchísimas actividades dependiendo de la edad de los pequeños…

Para bebés:

Puedes poner un espejo irrompible (tienes en IKEA) a la altura del suelo, pegadito a la pared y con una mantita en el suelo para que el bebé pueda pasar tiempo sobre su tripita. Le ayudará a desarrollar su propiaspección y podrá empezar a observar gestos y movimientos. Todo ello le da una oportunidad muy buena para aprender acerca de su propio cuerpo a través de la observación, le ayuda a controlar la cabeza y tendrá una visión distinta de la habitación. Y… ¡reconozcámoslo! Hay pocas cosas más adorables que ver a un bebé riéndose al verse en un espejo.

Para Toddlers:

Los niños de 1-3 años sí que le sacan partido a un espejo.

– Puedes ponerlo a su altura con una barra para que puedan ponerse de pie delante de él y observar sus movimientos ahí. ¿Por qué no te sientas detrás del niño y le enseñas muecas y gestos que pueda imitar ante el espejo? ¿Y si os disfrazáis? ¿Por qué no os ponéis sobreros o gafas de sol?

– Puedes presentarle el espejo a tu peque con juguetes para que tenga una nueva perspectiva

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Les encanta ver las cosas desde otro punto de vista…

¿Por qué no combinar algunas actividades? ¿Y si les das unas construcciones?

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Cambia radicalmente la perspectiva al construir sobre un espejo… ¿a que mola? También hemos cortado las frutas de madera o hemos jugado con arcilla sobre el espejo… ¿Y vosotros, os animáis a ver la vida desde otra perspectiva?

Blandiblu casero (y sin tóxicos)

Llámalo blandiblú, moco de elefante, slime, guarrería… Esa masa viscosa y pegajosa con la que torturábamos a nuestras madres y con la que jugábamos sin parar. Al final acababa la pobre llena de arena, pelusa y chinitas porque pasábamos el blandiblú por todas partes. Pero molaba. Molaba mucho.

¿Quieres hacer la tú? Es súper fácil, solo necesitarás dos ingredientes:

– Semillas de Plantago Psyllium (preferiblemente sin colorante)

– Agua

¡Blandiblú casero!
¡Blandiblú casero!

¿Dónde puedes encontrar las semillas esas? Fácil, en Internet. Yo usé Metamucil (pero tiene color y sabor naranja) y he visto este sin colorante aquí.

Lo bueno de comprarlo sin colorante es que podrás teñirla del color que elijas usando colorantes alimentarios.

¿Cómo se hace?

Paso 1:

Echa 1 cucharada de polvito de physillium por 1 taza de agua en una olla pequeña, si quieres más cantidad, multiplica manteniendo esta proporción.

Paso 2:

Bate con unas varillas y llévalo a ebullición y deja que hierva un poco (subirá mucho mucho mucho).

¡Mira cómo sube! Aquí solo hay 2 cdas y 2 tazas de agua.
¡Mira cómo sube! Aquí solo hay 2 cdas y 2 tazas de agua.

Paso 3:

Aparta la olla del fuego y deja enfriar un poquito.

Paso 4:

Vuelve a poner la olla en el fuego, ahora unos 4-5 minutos.

Paso 5:

Extiende sobre una placa de horno para que se enfríe.

Se me quemó una chispa por tener el fuego demasiado alto demasiado tiempo
Se me quemó una chispa por tener el fuego demasiado alto demasiado tiempo

Paso 6:

¡¡¡¡JUGAR!!!!

¡Qué recuerdos!
¡Qué recuerdos!

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Nota: También se puede hacer en el microondas según cuentan aquí, pero yo preferí usar la vitro. Para el microondas tienes que poner la mezcla en un bol apto para microondas muy muy grande (recuerda que crece mucho al hervir) y dejarlo durante unos 3 minutos. Os recomiendo que vayáis mirando la mezcla en intervalos de 30-45 segundos, porque cada microondas es distinto.

Nota II: Me dicen que se puede hacer también con Plantaben, que funciona aunque no sea la misma fibra!

¿Te animas a hacerlo? ¡Es una actividad sensorial divertidísima para tardes lluviosas!