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¿Advientamos?

Pero qué poquito queda para la Navidad…. ¡unas pocas semanas y ya estaremos entre gambas y turrones! Y luego la montaña infinita de regalos para grandes y pequeños.

Pero, en medio de tantos villancicos, belenes y polvorones hay tiempo también para pensar en los demás y extender un poco el espíritu navideño y hacer también actividades culturales o artísticas. Vamos… ¡hay tiempo para todo!

Este año vamos a hacer nuestro propio calendario de adviento, y así hacemos más cositas juntos. 




¿Qué necesitas?



– Cartulina

– Tijeras 

– Regla

– Washi-tape o cinta adhesiva 

– Bolígrafo o lápiz 

Primero usaremos la regla y el lápiz para dibujar tiras en la cartulina que luego recortaremos. Una vez recortadas todas las tiras, haremos aros engarzados que pegaremos usando el washi-tape o cinta adhesiva. Nosotros además añadiremos algunas actividades especiales que escribiremos en la cara interna del aro. Y pondremos dos aros de distinto color para marcar su cumple y su fiesta.

Este “calendario” es una forma sencilla y visual para que los peques tengan cierta conciencia del paso del tiempo. 

En nuestro calendario incluiremos actividades de todo tipo, muchas de ellas solidarias, aunque a los 4 añitos las opciones son limitadas:

– Haremos una cajita para el proyecto “Operación Niño de la Navidad” 

– Ayudaremos a Aldeas Infantiles.

– Iremos a un concierto solidario.

– Llevaremos comida al banco de alimentos. 

– Pintaremos unas acuarelas para los abuelos de una residencia local.

– Llevaremos tapones al punto de recogida.

A esto añadiremos muchas más actividades y manualidades para ir pasando los días juntos…

¡¡Os espero en Instagram donde podréis ir siguiendo un poco nuestros avances!! ¡A ver si logro hacer tantas cosillas con los tres en casa!

¿Tienes más ideas? 👇🏻👇🏻escribe en los comentarios👇🏻👇🏻 ¡me encantaría saber qué estáis haciendo vosotros!

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Cuento de Navidad

Había una vez una mamá que se sentía culpable por “mentir” a sus hijos contándoles acerca de la existencia de el Sr de Rojo o los otros tres a los que jamás les perdonaremos cómo se vistieron en 2016… 

Mil vueltas le estuve dando al tema, mil millones para ser más concretos. Mis amigos ya me tachaban por loca por obsesionarme por algo tan “nimio”… pero para mí no lo era, sentía que les estaba mintiendo, y luego con qué valor les podía pedir que no me mintieran ellos el día de mañana. 


Pero, la magia

No podemos olvidarnos de la magia de la Navidad, la ilusión de los pequeños cuando dejan las galletas y la leche, la emoción al ver que hay regalos bajo el árbol y los renos se han bebido el agua. 

Tras muchas conversaciones, la mayoría presionando para que entrara en el redil, opté por lo siguiente:

No voy a venderles la idea de que vienen unos seres mágicos a casa, pero tampoco les echaré un cubo de agua helada encima.

¿Y esto cómo es? 

Pues amiguitos, esto es la famosa tercera vía. Como con cualquier juego de imaginación de los peques, ya sea jugar a princesas o beber el té invisible de las tacitas entraré a jugar con ellos a tope… participando de la magia todo lo que ellos quieran, pero sin fomentarla y sin usar la Navidad como excusa para modificar su comportamiento. 


Pero… ¿qué pasa cuando pregunten?

Evidentemente este momento llegará, y viendo lo rápido que pasa el tiempo, siempre llegará antes de lo que habíamos pensado. 

Pues, cuando llegue, les diremos: “Estábamos jugando a la Navidad. Como cuando jugamos con nuestra imaginación y nos inventamos cuentos. A todos nos encanta jugar a imaginar que el Sr de Rojo existe y nos lo hemos pasado genial dejando zanahorias para los renos. ¿Queréis seguir jugando a la Navidad? Aunque queráis dejar de jugar, seguiréis teniendo regalos, pero serán de mama y papa, de los abuelos y de los tíos. ¡Porque dejar de jugar a la Navidad no significa que dejemos de tener regalitos especiales!”

¿Vosotros cómo lo veis?

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¿A quién le toca?

Algunos de los mejores recuerdos que tengo de mi infancia tienen como telón de fondo un juego de mesa… así que no es de extrañar que me estuviera muriendo de ganas por introducir este tipo de juego a los peques.

A tan solo un mes y pico del cuarto cumple de los Mellis, y en vista de que se habían portado fenomenal con las vacunas de la gripe, decidí ir a una juguetería local a buscar un juego de mesa. ¡Madre mía! ¡Menuda selección! Resulta que hay muchísimas opciones para pequeñines…

La mayoría de los juegos de mesa para pequeñitos están llenos de colorines e imágenes divertidas, encontramos desde memos a dominós de animales, un bingo de imágenes y palabras (además estaba en inglés y castellano, ¡bingo!) y juegos colaborativos y competitivos.

Después de más de media hora mirando los juegos colaborativos, en los que todos los jugadores juegan en equipo y llegan todos juntos a la meta, y los juegos competitivos, me decanté por uno de los segundos porque me parecía más sencillo como primer juego.

Y es que los juegos de mesa tienen muchos beneficios:

  • Tiempo en familia. Muchas veces tenemos que buscar formas en las que involucrar a toda la familia y los juegos de mesa son una excusa ideal para reunirnos todos alrededor de una mesa.
  • Tiempo de calidad. Muchas veces pasamos tiempo con nuestros peques, pero, ¿es tiempo de calidad?
  • Mejora la comunicación. Dependiendo del tipo de juego la comunicación es más o menos esencial, pero siempre forma parte del rato en familia.
  • Ayuda a la comprensión de instrucciones y el seguimiento de normas básicas, como a esperar su turno y seguir la dinámica del juego.
  • Concentración. Ayuda a los pequeños a desarrollar las habilidades necesarias para concentrarse y estar tranquilos durante el juego. Habilidades que le serán de utilidad cuando vayan madurando.

Pues nada, ¡ahí tenéis una idea para  Navidad! Que el invierno es muy largo y las noches tardes son eternas y si hace mal tiempo peor… 




¡¡¡A JUGAR!!!

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La cuarentena (virus VRS)

Pues estamos en casa, pasando unos días malos porque los niños se han contagiado del virus VRS. Al parecer hay una verdadera epidemia. En los adultos es como un resfriado común, pero en los peques puede complicarse y causar insuficiencia respiratoria y neumonía o bronquiolitis (tenéis más información aquí )

Total, que a mis Mellis les ha pasado eso, se les ha complicado y tienen “sospecha de neumonía”, los que nos seguís en Instagram habréis podido ver las imágenes de la enana con su mascarilla de oxígeno y todo… Estos días han sido una pesadilla, pasando horas en urgencias y preocupándonos por la salud de los peques de la casa. Lo bueno es que los enanos son de hierro y remontan en un pispas.

Pero claro… Ahora queda la segunda parte. Son contagiosos, pero están activos. Amigos. Tenemos un “problema”!!! ¿Cómo entretenemos a dos niños muy activos durante muuuuchos días? La verdad es que no lo sé… Pero este bloc nos está apañando mucho, os cuento…

Es un bloc de pegatinas por estática, son una pasada porque son reutilizables una y mil veces!!! Las había comprado hace meses para esas ocasiones en las que necesitas mantener a los peques distraídos y me han venido de perlas.

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En el hospital le conté cuentos inventados a la peque mientras usaba su mascarilla de oxígeno…

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Ya en casa se han entretenido pegando pegatinas una sobre otra… Un caos!! Ni falta hace que os diga lo bueno que resultan las pegatinas para el desarrollo del aparatos motor fino y para la coordinación.

Y por último le hemos dado una vuelta de tuerca y los hemos pegado en…

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Las ventanas!!!! Esto último ha triunfado!!!

Bueno, ¡¡espero que os sirva de inspiración este caos de post que estoy escribiendo desde el móvil mientras intento correr tras dos ranitas!!

Por cierto, es un regalo de Reyes estupendo… Por si estáis ayudando a los peques a preparar la lista!

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Pasta de sal DIY (Receta)

La masa de sal es todo un clásico, se prepara en un periquete y garantiza horas de diversión además se guarda muy bien en un recipiente hermético durante un par de meses.

¿Qué necesitas?

1 parte de agua templada

1 de sal fina

3 partes de harina

Colorantes alimentarios o témperas y pinceles

Moldes

¿Cómo se prepara?

Calienta el agua en el micro, échale la sal para que se disuelva, así no te saldrán grumitos y mézclalo con la harina… añade harina o agua según veas la consistencia de la mezcla (hasta que no se pegue al bol donde la estás preparando). Ahora solo te queda separar la masa en varias partes para teñirla si vais a jugar con ella como plastilina. Si vais a usarla para hacer figuras, os recomiendo usar la masa blanca, es decir, sin teñir y luego pintarla con las témperas.

Masa de sal_3

Y… ¡a jugar!

Masa de sal_5 Masa de sal_4

A los niños les encanta jugar con esta masa, es un pelín más firme que la plastilina. Moldear con pastas y plastlinas les ayuda a desarrollar la motricidad fina, además de estimular la creatividad! Además es ideal para días de lluvia en los que no puedes salir a la calle o al parque.

¡Lo mejor de esta masa es que la puedes hornear y hacer adornos con ella!

Masa de sal_2

¿Tus peques son más mayores? ¿Por qué no usáis esta masa para hacer los adornos del arbolito de Navidad? Seguro que le encanta ver cómo sus creaciones adornan el árbol familiar.

Para ello, tendrás que ponerle una horquilla ancha o un clip (para tener a qué atar un lacito para colgarlo del árbol) y hornear la masa durante 2 horas a unos 120ºC, pintar a vuestro gusto y barnizar (eso último mejor lo hacemos los papis).

Nota: Si tenéis niños de varias edades y algunos todavía se meten todo en la boca os recomiendo usar un barniz apto para juguetes, los encontraréis en grandes almacenes de bricolaje o en tiendas de manualidades.

¿Te animas a hacerla?

Nota 2: Una amiga me ha comentado que ella ha cocinado esta masa en el microondas!!! Dice que le lleva solo 3 minutos pero que tendréis que probar de 30 en 30 segundos porque cada micro es diferente. No lo he probado porque me lo ha comentado al ver este post. ¡Ya os contaré cuando lo pruebe!